También conocido como Domingo de Pascua, es el día más importante en las tradiciones cristianas, ya que conmemora la resurrección de Jesucristo de entre los muertos según los relatos bíblicos. Es el clímax de la Semana Santa, y resalta el cumplimiento de las promesas de redención y vida eterna hechas por Jesús.
Según los evangelios, en el primer día de la semana, al amanecer del tercer día después de su crucifixión, las mujeres que habían visitado la tumba de Jesús descubrieron que la piedra que cubría la entrada había sido removida y que el sepulcro estaba vacío. Un ángel anunció que Jesús había resucitado de entre los muertos, cumpliendo así las profecías del antiguo testamento y del propio Jesús.
Adicionalmente, según el relato bíblico de Mateo 28:11-15 los guardias que custodiaban la tumba de Jesús, habían presenciado un gran terremoto y la aparición de un ángel que descendió del cielo y rodó la piedra que tapaba la tumba de Jesús ante la mirada perpleja de los guardias. El texto también dice que los guardias tuvieron un encuentro con los principales sacerdotes, quienes les dieron una gran suma de dinero a cambio de que ellos expresaran que mientras dormían los discípulos de Jesús habían venido a robar el cuerpo.
Durante el Domingo de Resurrección, Jesús se apareció a varias personas, María Magdalena, a los discípulos quienes iban de camino a Emaús y a los once apóstoles reunidos en Jerusalén, estas apariciones reafirmaban la realidad de su resurrección y acrecentaron la fe de sus seguidores.
El Domingo Santo es un día de gran alegría y esperanza, la pascua simboliza esperanza, renacimiento, es el acto de la victoria de la vida sobre la muerte, de la luz sobre las tinieblas y marca un punto culminante de la Semana Santa, y la reafirmación de la fe cristiana en la resurrección de Cristo.
"Dios Padre, en este Domingo de Resurrección, te agradecemos por el regalo incomparable de la vida eterna a través de la resurrección de tu Hijo, Jesucristo. Que su victoria sobre la muerte nos llene de alegría y esperanza, y que podamos vivir cada día en su luz, compartiendo su amor y su gracia con el mundo. Amén."
Domingo Santo: Domingo de Resurrección
Espiritualidad · 2 min de lectura

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