El 26 de diciembre se celebra la fiesta de la Sagrada Familia, un espacio donde la Iglesia realiza una invitación muy especial, mirar a José, María y al Niño Jesús, quienes desde un principio tuvieron que enfrentar peligros y el exilio a Egipto, pero demostraron que siempre el amor puede más que la muerte. Ellos son reflejo de la Trinidad y modelo de toda familia.
La fiesta de la Sagrada Familia, que se celebra dentro de la Octava de Navidad, es una celebración que motiva a profundizar en el amor familiar, examinar la propia situación del hogar y buscar soluciones que ayuden al papá, la mamá y los hijos a ser cada vez más como la Familia de Nazaret. Padres e hijos deben estar abiertos a la Palabra y a la escucha, sin olvidar la importancia de la oración familiar que une con fuerza a los integrantes de la familia.
San Juan Pablo II recomendaba mucho el rezo del Santo Rosario dentro de las familias y tenía muy presente aquella frase que dice: “la familia que reza unida, permanece unida”.
Oración a la Sagrada Familia
Sagrada Familia de Nazaret;enséñanos el recogimiento,la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros.Enséñanos la necesidad del trabajo de reparación,del estudio, de la vida interior personal, de la oración,que sólo Dios ve en los secretos;enséñanos lo que es la familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable. Amén.




