Y para este día les traigo un ritual de sanación muy efectivo, para hacerlo necesitas:
Una vela blanca
Incienso relajante, de tu preferencia
Un cuarzo transparente o una amatista (ambos asociados con la curación)
Un espacio tranquilo y sin distracciones
Enciende la vela y el incienso en un lugar seguro. Cierra los ojos y respira profundamente tres veces. Imagina una luz blanca que te rodea, brindándote sanación y paz.
Sostén el cristal en tus manos, siente su energía y visualiza cómo se llena con una luz curativa.
En este momento, afirma lo siguiente: “Mi cuerpo se cura y se fortalece”.
Para finalizar, agradece a las fuerzas universales y al cristal por su apoyo en tu proceso de sanación. Deja que la vela se consuma de manera segura o apágala. Guarda el cristal en un lugar especial.




