Y eso, hoy vamos a trabajar por esa oportunidad que no termina de llegar porque todavía te cuesta mostrar lo que sabes hacer.
Materiales:
1 pequeño espejo de mano con marco de madera
1 trozo de tela naranja
1 dedal de costura
1 hoja de papel de calco
1 rotulador de punta fina
Coloca el espejo sobre la tela naranja, con el reflejo orientado hacia ti. En el papel de calco escribe una frase que describa algo que sabes hacer bien. Puede ser una habilidad profesional, una destreza artística, tu capacidad para resolver problemas o algo que otras personas suelen agradecerte. Pon el papel delante del espejo y lee la frase en voz alta tres veces. La primera vez, léela como si te costara creerla. La segunda, como si estuvieras hablando con alguien que necesita conocer esa capacidad. La tercera, con la seguridad con la que hablarías de una cualidad que reconoces en una persona a quien quieres.
Después, toma el dedal entre los dedos y di: «No necesito ser perfecto para mostrar lo que sé hacer. Mi talento merece una oportunidad. Mi voz puede ocupar su lugar y mis acciones pueden hablar por mí».
Dobla el papel y guárdalo dentro de un libro o cuaderno que utilices habitualmente. En las próximas 48 horas, haz algo que te permita mostrar esa capacidad: comparte una propuesta, presenta tu trabajo, solicita una entrevista o enseña lo que has creado.
Ritual para aprender a demostrar tus capacidades
Rituales · 2 min de lectura

2 min de lectura
También te puede interesar



