El 3 de julio se conmemora el martirio y posterior traslado de las reliquias de Santo Tomás a Edesa, cuya muerte ocurrió en el año 72. Santo Tomás Apóstol era un pescador judío que tuvo la bendición de seguir a Cristo y convertirse en Apóstol en el año 31.
Es reconocido por su incredulidad después de la muerte del Señor, dando origen a la expresión “Hasta no ver, no creer”. Jesús se apareció a los discípulos el día de la resurrección para mostrarles que había resucitado, Tomás, que no se encontraba presente, se negó a creer en la resurrección de Jesús y expresó: "Si no veo en sus manos la huella de los clavos y pongo el dedo en los agujeros de los clavos y si no meto la mano en su costado, no creeré". Ocho días más tarde, cuando Jesús se encontraba con los discípulos, se dirigió a Tomás y le dijo: "Pon aquí tu dedo y mira mis manos: dame tu mano y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente." Tomás cayó de rodillas y exclamó: "Señor mío y Dios mío!" Jesús replicó: "Has creído, Tomás, porque me has visto. Bienaventurados quienes han creído sin haber visto." (Jn 20. 24 - 29)
Santo Tomás predicó el Evangelio a los partos, medos, persas e hircanos, después pasó a la India y fue martirizado en Calamina.
Oración a Santo Tomás
Dios todopoderoso, concédenos celebrarcon alegría la fiesta de tu apóstol santo Tomás;que él nos ayude con su protección,para que tengamos en nosotros vida abundantepor la fe en Jesucristo, tu Hijo, a quien tu apóstolreconoció como su Señor y su Dios, exclamando:¡"Señor mío y Dios mío”!Que vive y reina contigo,por los siglos de los siglos. Amén.




