Durante los primeros veintitrés días de abril, Venus transitará por Tauro creando un clima más pausado, propicio para el disfrute. Será como caminar por un prado fértil y silvestre, donde el cuerpo vuelve a sintonizar con la abundancia de lo simple. En su signo de regencia, Venus invita a convertirse en guardián de los placeres: aceites tibios sobre la piel, telas suaves, frutas maduras. Agradece a tu cuerpo por sostenerte y honra la vida desde lo tangible.
Comenzamos abril bajo la luz de la Luna Llena en Libra, que se perfecciona la noche del día 1 y, tras el inicio de la primavera, trae un clima de renovación. Este plenilunio ilumina los vínculos y abre la posibilidad de barajar y dar de nuevo en el ámbito de la pareja, elegir aliados que aporten armonía y cultivar una actitud tolerante ante lo distinto. Recuerda: en la unión también florecen la fuerza y la belleza
La madrugada del 17 de abril trae la Luna Nueva en Aries, la primera desde que comenzó el año zodiacal. Enciende una velita roja y visualízate fuerte y lleno de vigor. Este portal inaugura comienzos intensos y te invita a reconectar con tu deseo más auténtico. Pregúntate qué quieres conquistar y reúne coraje para avanzar. Puede haber tropiezos en el camino, pero lo esencial será sostener la pasión, la iniciativa y las ganas de vivir.
El 26 de abril Urano, planeta asociado a los grandes cambios, ingresa en Géminis, donde permanecerá más de siete años. En este período la tecnología impactará en los medios de comunicación. La enseñanza digital seguirá renovando las formas de aprender, mientras la inteligencia artificial y la telefonía sorprenderán con múltiples innovaciones. La información circulará con mayor velocidad, crecerá la libertad de expresión y las mentalidades se volverán más rebeldes, incluso trayendo momentos de agitación social.